XXXIX
Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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Una prueba cutánea positiva, por sí sola,
únicamente indica presencia de anticuer-
pos de tipo IgE a ese alérgeno (sensibili-
zación) pero no implica enfermedad ni
etiología. No es infrecuente detectar sensi-
bilización alérgica en pacientes asintomáti-
cos, bien porque la enfermedad todavía no
se ha manifestado, o por haber alcanzado
tolerancia espontánea o inducida.
Antes de su realización debe tenerse en
cuenta que diversos fármacos, especial-
mente los antihistamínicos H1, disminu-
yen o suprimen la reactividad cutánea, por
lo que debe suspenderse su administra-
ción los días previos.
La
determinación sérica de IgE específica
(RAST o CAP)
es otro método para detectar
sensibilización alérgica, con resultados equi
valentes a los obtenidos mediante pruebas
cutáneas. No detecta los anticuerpos IgE fija
dos a los mastocitos, sino los que circulan
libres por el torrente sanguíneo. Por eso es
una técnica menos sensible que las pruebas
cutáneas. Tiene la ventaja de que, mientras
el
prick
es una prueba cualitativas (positiva o
negativa), la determinación de IgE sérica es
una prueba cuantitativa por la que se puede
monitorizar el aumento o disminución de las
cifras de IgE. Aunque, en la práctica, ello es
útil en muy pocas ocasiones.
Tienen utilidad cuando, por cualquier mo-
tivo, no se pueden realizar pruebas cutá-
neas (dermatitis atópicas, imposibilidad de
supresión terapéutica, etc.) y para la reali-
zación de estudios de investigación clínica.
Son pruebas seguras, sin riesgos, pero de
un coste muy superior a las pruebas cutá-
neas.Y, al igual que en estas, los resultados
positivos solo indican sensibilización y no
etiología ni enfermedad alérgica.
Los resultados obtenidos, bien por pruebas
cutáneas, bien por determinación de IgE sé-
rica, siempre deben de relacionarse con la
anamnesis. El médico deberá asegurarse de
que cualquier positividad encontrada se co-
rrelaciona bien con los datos de la historia
clínica. En caso de pacientes monosensibili-
zados con historia clínica compatible, no es
necesaria la realización de ningún otro pro-
cedimiento diagnóstico, pero no siempre es
así. Lamayor parte de los niños afectos de RA
presentan sensibilización a más de un alérge-
no y no siempre resulta fácil determinar cuál
de ellos es el más relevante clínicamente.
En estos casos deberá llevarse a cabo un
esfuerzo diagnóstico suplementario: rela-
ción entre hojas de síntomas y calendarios
polínicos y de esporas, diagnóstico molecu-
lar por componentes y, en último extremo,
provocación nasal alérgeno-específica.
El diagnóstico molecular por componentes
consiste en determinación de IgE específica
in vitro
a diferentes componentes proteicos
presentes en cada uno de los alérgenos na-
tivos o completos. Algunos de estos alérge-
nos son especie-específicos, porque están
presentes solo en los pacientes realmente
sensibilizados, y otros son marcadores de
reactividad cruzada, presentes en diferentes
alérgenos que, en apariencia, nada tienen
en común entre sí. Mediante esta técnica se
pueden identificar falsas positividades de
las pruebas cutáneas e IgE específicas. Aun
así, mediante esta técnica solo se puede co-
nocer la sensibilización a un determinado
alérgeno y no su relevancia clínica.
RELACIÓN ENTRE LA RINITISY
EL ASMA
El asma y la rinitis, clásicamente, se han
entendido como dos enfermedades distin-
tas. En la década de los 90 comenzaron a
aparecer trabajos que mostraban lo estre-
chamente relacionadas que estaban am-
bas enfermedades y, en la actualidad, exis-
te un consenso bastante generalizado en
considerarlas como manifestaciones clíni-
cas diferentes de una misma enfermedad
alérgica respiratoria.
La idea de una unidad fisiopatológica de la
vía aérea superior (nariz) e inferior (pulmón)
viene apoyada en tres pilares fundamenta-
les: la rinitis y el asma alérgica coexisten
en muchos casos, la hiperreactividad bron-
quial es frecuente en personas con rinitis




