Alergia alimentaria
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EPIDEMIOLOGÍA
En las últimas décadas las enfermedades
alérgicas han aumentado de forma expo-
nencial. La prevalencia media de la aler-
gia a alimentos en España se sitúa sobre
el 7,4% y los alimentos implicados varían
con los hábitos alimenticios de las diferen-
tes poblaciones. En los niños menores de 2
años los alimentos implicados con mayor
frecuencia son la leche, el huevo, el pes-
cado y los cereales, en los de 3 a 5 años el
huevo, pescado, leche y los frutos secos y
en los mayores de 6 años las leguminosas
incluido el cacahuete, el huevo, frutos se-
cos y las frutas. Según los datos aportados
por el estudio Alergológica 2005, a nivel
global el huevo con el 39,1% de los casos es
el alimento más frecuentemente implicado
seguido de la leche de vaca con el 32,3%,
los frutos secos (18,8%), frutas (12%), pes-
cados (11,3%), legumbres (9,8%), mariscos
(6%), cereales (3%) y hortalizas (0,8%)5. El
huevo es el alimento responsable del ma-
yor número de casos de alergia a alimen-
tos en niños de más de 5 años y el riesgo
de persistencia de la alergia alimentaria,
aumenta a partir de esta edad.
La evolución natural va a depender del tipo
de alimento implicado, así en el caso de la
alergia a las proteínas de la leche de vaca
el 85 al 90% de los niños alcanzan la tole-
rancia antes de la edad de 6 años, lográn-
dolo sobre todo en los primeros dos años
(75%). En el caso del huevo la tolerancia
se consigue algo más tarde, el 28% a los 2
años, 52% a los 3 años, el 57% a los 4 años
y el 66% a los 5 años. Para el resto de los
alimentos como el cacahuete, los pescados
y mariscos la probabilidad de conseguir de
forma natural la tolerancia es mucho me-
nor. En los últimos años parece que esta
tendencia natural hacia la tolerancia de la
alergia alimentaria está cambiando descri-
biéndose una menor probabilidad de al-
canzar la tolerancia natural al alimento.
Muchos de los alimentos, como la leche,
el huevo, pescado y los cereales, pueden
originar reacciones IgE y no IgE mediadas,
pero otros como los cacahuetes, nueces y
marisco causan casi siempre solo reaccio-
nes de tipo IgE mediadas.
En resumen se puede decir que la alergia
alimentaria es fundamentalmente un pro-
blema del lactante y niño pequeño, siendo
una enfermedad dinámica con una gran
prevalencia, predomino en varones (2,3
♂
♀
/1
♂
♀
), con un mejor pronóstico para los
casos que se sensibilizan en los primeros
años de vida. Existe el riesgo de desarro-
llar alergia a un segundo alimento e in-
cluso desarrollar alergia frente a neumoa-
lérgenos y asma (el riesgo de desarrollar
posteriormente asma se multiplica por 5),
por lo que a todo niño con una alergia ali-
mentaria debe considerarse como un pa-
ciente de riesgo atópico.
CLÍNICA
La alergia al considerarse como una en-
fermedad sistémica puede presentar un
espectro de síntomas que van desde sínto-
mas muy leves hasta cuadros graves e in-
cluso mortales como puede ser un choque
anafiláctico. Las reacciones IgE mediadas
se caracterizan por un comienzo rápido de
los síntomas, generalmente en las 2 horas
tras la exposición al alimento desencade-
nante y frecuentemente en los primeros
20 minutos. La sintomatología afecta prin-
cipalmente a piel, aparato respiratorio y
gastrointestinal. Las reacciones inmunoló-
gicas no IgE mediadas son generalmente
retardadas, ocurriendo más allá de las 2
horas o días tras la exposición al alérgeno
alimentario afectando fundamentalmente
al aparato gastrointestinal.
La expresividad clínica de la alergia ali-
mentaria dependerá de los órganos y sis-
temas afectados como pueden ser (
TABLA
nº 1
):
1. CUTÁNEO: son los síntomas más fre-
cuentemente asociados a la alergia
alimentaria e incluyen la
dermatitis
atópica
,
la urticaria
y
el angioedema
.
Menos de un 30% de los casos de der-
matitis atópica están influenciados di-
rectamente por una alergia alimentaria
sobre todo en los casos más graves y




