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Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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prueba de provocación con el alimento
sospechoso. En los últimos años, a ni-
vel clínico práctico, las pruebas de pro-
vocación han sido reemplazadas por la
valoración conjunta de la historia clíni-
ca, las pruebas cutáneas y la cuantifi-
cación de la IgE específica. Las dos in-
dicaciones fundamentales de la prueba
de provocación son la valoración de
una posible tolerancia al alimento y
asegurar la implicación de un alimento
en la clínica. Siempre debe efectuarse
en un medio preparado para tratar las
posibles reacciones que puedan des-
encadenarse, sobre todo la anafilaxia.
Exige personal entrenado y dotación
material adecuada. La prueba de pro-
vocación se considera positiva cuando
se constata la presencia de signos y
síntomas objetivables.
TRATAMIENTO
El éxito de un adecuado tratamiento de
evitación depende de la correcta identifi-
cación de los alimentos que producen la
alergia, del reconocimiento y evitación de
otros alérgenos con los que tenga reactivi-
dad cruzada, de la educación del paciente
de sus familiares y de la comunidad en ge-
neral acerca de las medidas de evitación y
detección de alérgenos ocultos.
En la gran mayoría de los cuadros clínicos
cuando el alimento responsable sea la le-
che de vaca podrá reemplazarse por una
fórmula de proteínas lácteas extensamen-
te hidrolizada de caseína o de proteínas sé-
ricas y en los casos más graves sobre todo
con afectación importante del desarrollo
pondoestatural por una fórmula elemen-
tal de aminoácidos libres. En los últimos
meses algunos estudios han comprobado
que la adicción a la fórmula extensamente
hidrolizada de determinados probióticos
puede acelerar la consecución de la tole-
rancia. En niños mayores de 6-12 meses
de vida podrá plantearse la utilización de
leches de proteínas purificadas de soja. En
los lactantes con lactancia materna exclu-
siva se realizará en la madre la dieta de
exclusión de los alimentos sospechosos,
generalmente huevo y leche.
Se debe insistir y formar en la lectura con
detalle de la composición de los alimen-
tos que ingieren, sobre todo de los no
conocidos, así como extremar la alerta
al acudir a restaurantes o reuniones en
las que abunden los productos alimenti-
cios, por el riesgo de realizar trasgresio-
nes que produzcan reacciones adversas.
Se hace necesario y es obligatorio desde
finales del año pasado que la industria
agroalimentaria y los establecimientos
que dispensen alimentos, identifiquen y
notifiquen de forma clara y evidente en
su etiquetado los principales alérgenos
alimentarios. A pesar de que parece sen-
cillo el realizar adecuadamente una dieta
de exclusión alimentaria, la posibilidad de
que sucedan trasgresiones dietéticas que
pueden ser incluso graves, es frecuente.
Para los niños con reacciones anafilácti-
cas previas o en aquellos alérgicos a fru-
tos secos o con marcadores de labora-
torio que nos indiquen la posibilidad de
que esas reacciones graves se presenten,
deben llevar siempre autoinyectores de
adrenalina. Se les deberá entrenar a ellos
y a su familia en el reconocimiento de es-
tas reacciones graves y en el manejo de
los autoinyectores de adrenalina.
Algunos de los niños, sobre todo con aler-
gias múltiples, pueden llegar a sentirse
como auténticos excluidos sociales con un
deterioro marcado de su calidad de vida.
Para aquellos casos en los que no alcan-
zan la tolerancia de modo natural, se está
realizando en los últimos años la deno-
minada Inmunoterapia Oral con alimen-
tos (ITO) sobre todo con leche, huevo y
cacahuete, con cifras de éxito cercanas al
80%, lo que permite a estos niños el lle-
var una vida y alimentación casi sin res-
tricciones.
EVOLUCIÓN/SEGUIMIENTO
Todas las alergias alimentarias precisan un
seguimiento clínico con repetición de los




