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XXXIX

Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica

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prueba de provocación con el alimento

sospechoso. En los últimos años, a ni-

vel clínico práctico, las pruebas de pro-

vocación han sido reemplazadas por la

valoración conjunta de la historia clíni-

ca, las pruebas cutáneas y la cuantifi-

cación de la IgE específica. Las dos in-

dicaciones fundamentales de la prueba

de provocación son la valoración de

una posible tolerancia al alimento y

asegurar la implicación de un alimento

en la clínica. Siempre debe efectuarse

en un medio preparado para tratar las

posibles reacciones que puedan des-

encadenarse, sobre todo la anafilaxia.

Exige personal entrenado y dotación

material adecuada. La prueba de pro-

vocación se considera positiva cuando

se constata la presencia de signos y

síntomas objetivables.

TRATAMIENTO

El éxito de un adecuado tratamiento de

evitación depende de la correcta identifi-

cación de los alimentos que producen la

alergia, del reconocimiento y evitación de

otros alérgenos con los que tenga reactivi-

dad cruzada, de la educación del paciente

de sus familiares y de la comunidad en ge-

neral acerca de las medidas de evitación y

detección de alérgenos ocultos.

En la gran mayoría de los cuadros clínicos

cuando el alimento responsable sea la le-

che de vaca podrá reemplazarse por una

fórmula de proteínas lácteas extensamen-

te hidrolizada de caseína o de proteínas sé-

ricas y en los casos más graves sobre todo

con afectación importante del desarrollo

pondoestatural por una fórmula elemen-

tal de aminoácidos libres. En los últimos

meses algunos estudios han comprobado

que la adicción a la fórmula extensamente

hidrolizada de determinados probióticos

puede acelerar la consecución de la tole-

rancia. En niños mayores de 6-12 meses

de vida podrá plantearse la utilización de

leches de proteínas purificadas de soja. En

los lactantes con lactancia materna exclu-

siva se realizará en la madre la dieta de

exclusión de los alimentos sospechosos,

generalmente huevo y leche.

Se debe insistir y formar en la lectura con

detalle de la composición de los alimen-

tos que ingieren, sobre todo de los no

conocidos, así como extremar la alerta

al acudir a restaurantes o reuniones en

las que abunden los productos alimenti-

cios, por el riesgo de realizar trasgresio-

nes que produzcan reacciones adversas.

Se hace necesario y es obligatorio desde

finales del año pasado que la industria

agroalimentaria y los establecimientos

que dispensen alimentos, identifiquen y

notifiquen de forma clara y evidente en

su etiquetado los principales alérgenos

alimentarios. A pesar de que parece sen-

cillo el realizar adecuadamente una dieta

de exclusión alimentaria, la posibilidad de

que sucedan trasgresiones dietéticas que

pueden ser incluso graves, es frecuente.

Para los niños con reacciones anafilácti-

cas previas o en aquellos alérgicos a fru-

tos secos o con marcadores de labora-

torio que nos indiquen la posibilidad de

que esas reacciones graves se presenten,

deben llevar siempre autoinyectores de

adrenalina. Se les deberá entrenar a ellos

y a su familia en el reconocimiento de es-

tas reacciones graves y en el manejo de

los autoinyectores de adrenalina.

Algunos de los niños, sobre todo con aler-

gias múltiples, pueden llegar a sentirse

como auténticos excluidos sociales con un

deterioro marcado de su calidad de vida.

Para aquellos casos en los que no alcan-

zan la tolerancia de modo natural, se está

realizando en los últimos años la deno-

minada Inmunoterapia Oral con alimen-

tos (ITO) sobre todo con leche, huevo y

cacahuete, con cifras de éxito cercanas al

80%, lo que permite a estos niños el lle-

var una vida y alimentación casi sin res-

tricciones.

EVOLUCIÓN/SEGUIMIENTO

Todas las alergias alimentarias precisan un

seguimiento clínico con repetición de los