XXXIX
Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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3. RESPIRATORIO: es poco frecuente que
se presenten manifestaciones respira-
torias de forma aislada como única sin-
tomatología de una alergia a alimentos
y lo más habitual es que se acompa-
ñen de afectación de otros órganos y
sistemas constituyendo un cuadro de
anafilaxia.
4. ANAFILAXIA: es el cuadro más grave,
incluso mortal, que puede desencade-
nar la alergia alimentaria. En la infan-
cia los alimentos son su causa más fre-
cuente. Las manifestaciones cutáneas
están presentes en el 85-90% de los
casos acompañándose simultánea o
posteriormente de afectación de otros
sistemas corporales.
DIAGNÓSTICO
Cuando nos enfrentamos con un niño con
sospecha de que su sintomatología sea
debida a una alergia alimentaria nos tene-
mos que proponer dos objetivos iniciales:
– PRIMER OBJETIVO: determinar si el
niño ha experimentado realmente un
efecto adverso por las proteínas ali-
mentarias.
– SEGUNDO OBJETIVO: determinar si
está implicado o no un mecanismo in-
munológico IgE mediado.
El estudio alergológico comienza por esta-
blecer con la máxima probabilidad el diag-
nóstico de alergia alimentaria, evaluando
paralelamente el riesgo potencial de esta
alergia y en consecuencia proporcionando
pautas de actuación con medidas de evita-
ción del alimento y tratamiento en caso de
trasgresiones, adaptadas a cada paciente
y alimento. Al ser la alergia alimentaria un
proceso evolutivo es necesario periódica-
mente repetir este estudio alergológico
para valorar si se ha alcanzado la toleran-
cia natural al alimento. El diagnóstico está
basado en los siguientes pilares:
1. Historia clínica: debemos recoger da-
tos del
A) Cuadro clínico: síntomas, tiempo en-
tre ingesta del alimento y aparición de
la sintomatología (cronología), grave-
dad, frecuencia, tiempo transcurrido
desde el último episodio.
B) Alimento: identificación, forma de pre-
sentación culinaria, cantidad ingerida
tolerancia previa y/o posterior, reaccio-
nes cruzadas y presencia de alimentos
ocultos.
C) Paciente: edad, circunstancias acom-
pañantes (ejercicio, medicación con-
comitante), antecedentes familiares y
personales de atopia (el asma es un
factor que aumenta el riesgo de sufrir
una anafilaxia y aumenta también la
gravedad de esa anafilaxia)
2. Diarios dietéticos:
En ocasiones la relación directa entre
síntomas e ingesta de alimentos no
puede establecerse sobre todo en los
casos en los que la patogenia está me-
diada por mecanismos mixtos y no IgE
dependientes, siendo necesaria para
su estudio conocer los alimentos que
de forma habitual se ingieren. En otros
casos una encuesta dietética puede
poner de manifiesto falsas alergias ali-
mentarias por ejemplo las reacciones
desencadenadas por una dieta rica en
alimentos que contiene histamina y
tiramina que pueden producir, por su
efecto farmacológico, manifestaciones
clínicas similares a las de la alergia. La
encuesta también permite desenmas-
carar alimentos ocultos e incluso pode-
mos descubrir la ingesta de alimentos
a los que supuestamente se es alérgi-
co, sin que desencadenen síntomas.
3. Examen físico: búsqueda de estigmas
atópicos, dermatitis. Es importante
desde el punto de vista pediátrico rea-
lizar una valoración del desarrollo pon-
do-estatural sobre todo en niños con
alergias alimentarias múltiples debido
a que pueden realizar dietas deficita-
rias en algún elemento nutricional




