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Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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Por último, las relaciones familiares y so-
ciales se pueden ver afectadas.
PERCEPCIÓN DE ENFERMERÍA
ESCOLAR DEL GRADO
DE SEGUIMIENTO DEL
TRATAMIENTO CRÓNICO
El tratamiento inmediato de la fase aguda
de una alergia o el asma es fundamental
para un desenlace satisfactorio. Para ello
es necesario que el personal que rodea al
niño en cuestión sepa identificar la situa-
ción de urgencia y actuar en consecuencia.
En ocasiones, bien por el tipo de tratamien-
to, bien por la edad del escolar o por otros
motivos, esta situación especial de salud
lleva a que el alumno quiera mantenerla
en el anonimato, siendo contraproducente
para él/ella.
En otras situaciones, tanto el alumno
como sus familiares están por la labor de
integrar al máximo su problema de salud,
pero no así el centro educativo. Es el caso
de la negativa a administrar medicación
de urgencia o asustarse al conocer que un
alumno puede padecer crisis asmáticas o
anafilácticas con relativa facilidad.
La actuación de los profesionales docentes
ante problemas agudos de salud, como ya
se ha explicado, no está explícitamente re-
cogida en todas las comunidades autóno-
mas por igual, por lo que, incluso dentro
de la misma provincia y del mismo munici-
pio, podemos encontrar centros en los que
los maestros y profesores estén dispues-
tos a administrar una adrenalina y otros en
los que “por orden de inspección” no apli-
can ni povidona yodada sobre una herida.
Además, llegado el momento, los profesio-
nales no están debidamente formados por
profesionales sanitarios o, si lo están, no
están sometidos a una formación continua
en la materia. Por tanto, nos encontramos
con situaciones en las que, o bien no se
administra la medicación o, si se hace, en
muchas ocasiones se realiza incorrecta-
mente.
SOLUCIONES
Cuando la situación no permite la presen-
cia del niño dentro de la escuela o el insti-
tuto, la escolarización puede continuarse a
través de dos recursos: las aulas hospita-
larias o la atención educativa domiciliaria.
Desde las leyes existentes
. (Explicado más
arriba)
Desde la familia.
– Informar al centro educativo de la si-
tuación, cuidados y medidas de adapta-
ción que necesita el niño.
– Facilitar modo de contacto directo con
la familia en caso de necesidad.
– En su caso, firmar documento de con-
sentimiento informado para la adminis-
tración de medicación pautada por par-
te del personal docente o no docente
del centro educativo, identificando que
exime al centro educativo de toda res-
ponsabilidad derivada de la administra-
ción de dicha medicación.
– Ser paciente y tolerante ante el ritmo
de adaptación del centro educativo a la
nueva situación.
Desde el centro educativo.
– Obtener toda la información necesaria
de la situación, tanto a partir de la fa-
milia como de los agentes sanitarios
implicados. Buscar ayuda en éstos últi-
mos si hay dudas o temores.
– Facilitar al máximo la integración del
alumno en el centro educativo, adap-
tando los materiales, el currículo y las
aulas en la medida de lo posible. Cuan-
do esta adaptación no corresponda de
forma exclusiva a la escuela o instituto,
demandar las medidas necesarias a la
consejería correspondiente.
– Asegurar el consentimiento de la fami-
lia a la información facilitada a los com-
pañeros del niño afectado.
– Tratar al alumno con normalidad, sin
condescendencia y con altas expectati-
vas.




