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Como reza el título de este taller, la condi-
ción “sine qua non” para escribir un artícu-
lo científico en medicina es querer hacerlo.
La primera pregunta que hay que hacerse
es, por tanto, porqué querría uno escribir
un artículo.
QUERER ESCRIBIR
1. ¿Porqué escribir un artículo científico?
Se puede responder fácilmente a esta pre-
gunta desde el punto de vista de “¿qué
gano yo con ello?”. Este “¿qué gano?” pue-
de tener bastantes respuestas, como por
ejemplo: 1) Me da puntos en mi “currícu-
lum vitae” que me ayudarán a obtener un
mejor trabajo; 2) Me sentiré más realizado;
3) Me haré famoso y me contratarán para
dar conferencias, que me pagarán muy
bien; 4) Quiero contribuir a hacer avanzar
la ciencia en general y mi especialidad en
particular; 5) Me gusta la carrera académi-
ca, y debo pasar por eso; 6) Me encanta ver
mi nombre como autor en letras de molde;
7) Quiero formar parte de la “familia inter-
nacional de elegidos” de mi especialidad
y que cuenten conmigo: 8) Quiero poner a
mi hospital, mi universidad o mi pueblo en
el mapa; etc.
Aunque posiblemente se pueden encon-
trar más razones, es muy probable que
quienes publican lo hagan por una mezcla
de varias de las antes aducidas. Quizás se
puede empezar por la necesidad o el pla-
cer de realizar una tesis doctoral, la lógica
intención de publicarla, y la afición –a par-
tir de ese momento– de vencer retos cada
vez más difíciles en el mundo de la inves-
tigación.
2. ¿Quien escribe artículos científicos?
Aunque el tipo de médicos –y esto se di-
rige fundamentalmente a clínicos y no a
investigadores básicos– que escribe artícu-
los científicos es muy diverso, lo ciertos es
que los que realmente escriben y actúan
como las locomotoras de la investigación
biomédica, lo hacen generalmente con la
intención de vencer un reto. Ese reto suele
tener que ver con la necesidad de explicar
algo relacionado con su especialidad. Es
decir: responder a una pregunta aún no
respondida, que uno se ha hecho, muchas
veces ante un enfermo concreto. Esa pre-
gunta puede tener relación con cualquier
tipo de enfermedad o con cualquier as-
pecto de la misma: etiología, tratamiento,
etc…
Sin embargo, la pregunta no es suficien-
te. El reto implica la actitud activa ante la
pregunta. El reto es querer resolverla; y
para resolverla hay que ponerse en mar-
cha, mantener la marcha y –a veces– llegar
a la meta. Es decir, estar en condiciones de
responder la pregunta.
Talleres Especialistas
T.E. 2
Escribir un trabajo científico en medicina: “Querer es
poder”
Luis García-Marcos
Director de Allergologia et Immunopathologia. Hospital Infantil Clínico Universitario “Virgen de la
Arrixaca”. Murcia




