XXXIX
Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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Recientes estudios sugieren que la respuesta inmune tipo 2 se inicia por citoquinas
de células epiteliales como la IL-‐25, IL-‐33 y por la linfopoyetina del estroma timico
(TSLP), acompañadas de citoquinas de los eosinófilos, con independencia de la
inmunidad adquirida.
Los
eosinófilos como células presentadora de antígenos
. La presentación de un
antígeno requiere, por parte de la célula presentadora, de la capacidad de
interiorizarlo, procesarlo, y de expresar los péptidos antigénicos en su superficie
para presentarlos a los linfocitos en el contexto del complejo mayor de
histocompatibilidad clase II, con el concurso de moléculas coestimuladoras. En
este sentido los eosinófilos humanos, una vez activados, están preparados para
esta función, expresando moléculas MHC II y moléculas coestimuladoras CD80, CD
86 y CD40, interactuando con los linfocitos CD4+ e induciendo su diferenciación
hacia el fenotipo TH2. Además los eosinófilos son fuente de “alarminas” mediante
la cual proporcionan una señal de alarma a otras células presentadoras como son
las células dendríticas (DCs).
Papel de los eosinófilos en la diferenciación de linfocitos CD4+ hacia TH2 y TH1
. Los
eosinófilos secretan un panel de citoquinas capaces de promover la diferenciación,
proliferación y activación de los linfocitos Th2 y Th1. Es importante señalar, en
cuanto a su papel inmunoregulador, que los eosinófilos expresan citoquinas
asociadas a ambas células, así como factores de trascripción asociados a cada uno
de las vías de diferenciación de TH1 y TH2. En este sentido es conocido como el
STAT6 es clave en la trascripción hacia TH2 y el STAT1 igualmente importante en
la diferenciación hacia TH1. En sentido inverso, y ello entra en el campo de la
función inmunorreguladora de los eosinófilos, se ha comprobado que estas células
pueden ejercer un efecto inhibitorio de la inmunidad expresando un receptor
inhibidor IRp60 que una vez activado conlleva la disminución de la libración de
IFN-‐
γ
e IL-‐4.
Diferenciación hacia TH2. Los eosinófilos pueden promover la inmunidad TH2, de
diferentes maneras: Por una parte son células que albergan en su interior, y
rápidamente secretan, citoquinas preformadas que inician el paso hacia células
TH2, incluyendo IL-‐4, IL-‐13, IL-‐6, IL-‐10 e IL-‐25. Además recientes estudios han
señalado que el TNF-‐
α
, producido por eosinófilos, participa tanto en la
diferenciación de los TH2 como de los TH1. De las citoquinas mencionadas, las mas
significativas son la IL-‐4 e IL-‐13.
No obstante recientemente ha llamado la
atención otra interleuquina, la IL-‐25, en cuanto a su posible papel en la respuesta
TH2. La IL-‐25 es un miembro de la familia de las citoquinas IL-‐17, y se ha
comprobado que promueve la diferenciación de linfocitos T CD4+ vírgenes a
linfocitos TH2, a través de un mecanismo STAT-‐6. Las células memoria de los TH2
expresan niveles elevados de receptores para la IL-‐25 y la estimulación de los
linfocitos TH2 con IL-‐25 promueve la expansión de células TH2 y sus citoquinas.
Otra manera que tienen los eosinófilos de promover, indirectamente, la inmunidad
TH2 es a través de la enzima indoleamine 2,3 dioxigenasa (IDO), un enzima que
interviene en el paso oxidativo de triptofan a kinurenina. Este metabolismo
inhibe la proliferación y promueve la apoptosis sobre todo de células TH1.




