Función inmunológica del eosinófilo en estado de salud y enfermedad
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Hongos. Las proteínas liberadas de los gránulos intracitoplasmáticos resultan ser
letales para los hongos. Los eosinófilos carecen de receptores para los hongos,
pero utilizan sus integrinas para unirse a la pared de los mismos, siendo su efecto
fungicida proporcional al grado de unión a los mismos.
Parásitos. Los eosinófilos son células proinflamatorias que se infiltran en los
tejidos durante la infección de helmintos y que se cree que están implicados en la
defensa frente a parásitos al observarse una liberación de las proteínas de sus
gránulos ante la infección de parásitos y viéndose que participan en la respuesta
inmune frente a algunos de estos microorganismos. Sin embargo parece que su
ausencia no conlleva necesariamente falta de respuesta del sistema inmune frente
a los mismos, y los parásitos pueden ser igualmente eliminados. Estos datos
sugieren que aunque los eosinófilos tienen un papel importante en la muerte de
algunos parásitos, poseen otras funciones no letales y que incuso están
relacionadas con la supervivencia de algunos parásitos. En este sentido y tratando
de explicar esta paradoja, parece que puede deberse a que las larvas de parásitos
pueden ser rodeadas por macrófagos, formándose un granuloma donde el parasito
puede residir un tiempo prolongado. Los mecanismos de regulación de los
macrófagos por parte de los eosinófilos no se conocen con exactitud, pero parece
que intervienen en la diferenciación de Macrófagos 1 (M1) a macrófagos 2 (M2) y
estos modulan la respuesta TH2.
Papel de los eosinófilos en otras enfermedades
.
Los eosinófilos clásicamente se han visto relacionados con un papel homeostático
frente a parásitos. Sin embargo su presencia es frecuente en una variedad de
enfermedades incluyendo síndromes hipereosinofílicos y procesos infiltrantes,
asi como en condiciones asociadas con la inflamación TH2 y cuadros autoinmunes.
El mecanismo mediante el cual los eosinófilos causan enfermedades no está
totalmente aclarado, pero una vez activados, sea cual sea el estimulo, tienen la
habilidad de infiltrarse en los tejidos y participar en la patogénesis de múltiples
enfermedades.
Mientras la presencia de eosinófilos en niveles moderados puede ser normal en
algunos tejidos, la excesiva infiltración es en si patológica y potencialmente
representativa de enfermedad local o sistémica. La presencia de eosinófilos en
tejidos no siempre conlleva eosinofilia en sangre y al revés. El espectro de
enfermedades con participación de los eosinófilos es muy amplio y puede envolver
a todos los órganos y sistemas. La inflamación eosinofílica es un componente
central de distintos grupos de enfermedades que envuelven la piel, el pulmón,
tracto gastrointestinal, riñón, sistema nervioso, etc.
Enfermedades autoinmunes.-‐ Como toda situación de estimulación crónica del
sistema inmune TH2, numerosas enfermedades autoinmunes se acompañan de
eosinofilia. Tal es el caso del Síndrome de Churg Strauss, asociada a asma severa
no alérgico, consecuencia de una vasculitis sistémica, del síndrome de Shulman
asociado a eosinofilia e hipergammaglobulinemia policlonal, la poliarteritis




