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Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica
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tante a comprender el estudio. Si hubiera
varios grupos de individuos (por ejemplo,
en un ensayo clínico, el grupo placebo y
dos grupos activos) la tabla demográfica
debería llevar una columna diferente para
cada grupo, con una primera fila en la que
se describiera el grupo (por ejemplo, “pla-
cebo”, “medicación dosis X”, “medicación
dosis Y”) y el número de individuos en
cada grupo.
Tanto las figuras como las tablas deben ci-
tarse en el texto del manuscrito donde sea
adecuado. No importa si la misma tabla o
figura se cita varias veces en los Resulta-
dos y/o en la Discusión.
2.2.5. Agradecimientos
En esta sección, cuya situación en el ma-
nuscrito es muy variable y depende de
cada revista es donde hay que poner a to-
das aquellas personas que han contribuido
en algo a la redacción del manuscrito, pero
que no cumplen los requisitos de autoría
antes descritos.
2.2.6. Referencias
Si no se dispone de un programa de ges-
tión de referencias bibliográficas, como
los citados anteriormente, es importante
fijarse en qué formato quiere las citas bi-
bliográficas la revista a la que hemos de-
cidido enviar el manuscrito. Aunque siem-
pre muy parecidos, los formatos pueden
no ser iguales; y si no se adaptan exacta-
mente a los requerimientos de la revista,
pueden ser un obstáculo para que el editor
considere la aceptación del manuscrito.
Por ejemplo, algunas revistas quieren que
los nombres de las revistas citadas (gene-
ralmente abreviadas) sean en cursiva o en
negrilla. A algunas revistas les basta que
se incluyan sólo los tres primeros autores
seguidos de “et al.”, mientras que otras re-
quieren la lista completa de autores. Igual-
mente, las citas en el texto, pueden ser dis-
tintas en diferentes revistas. Generalmente
la numeración se hace correlativa y por
orden de aparición. Pero a veces se pide
que los números vayan entre paréntesis, o
entre corchetes o en superíndice.
Aunque sean temas menores, la adscrip-
ción fiel a los requerimientos de la revista
hace que el proceso de evaluación y deci-
sión sea mucho más rápido; y evita que el
manuscrito sea devuelto para su correc-
ción formal incluso antes de haber sido
considerado por el editor correspondiente.
2.2.7. Abstract
Aunque normalmente el abstract se sitúa
antes de la introducción, lo cierto es que
normalmente es lo último que se escribe.
Es así, porque es cuando el propio autor
tiene una idea más global del manuscrito
y puede, en consecuencia, hacer un me-
jor resumen. Escribir un buen abstract es
un verdadero arte, ya que a veces, en sólo
200 palabras, hay que extractar todo el
manuscrito, incluyendo los datos más im-
portantes. El abstract suele estructurarse
en: “situación del tema y objetivo del estu-
dio”; “Material y métodos”; Resultados”; y
“Conclusión”.
2.2.8. Título del manuscrito
El título es lo primero, y lo que puede dar
una impresión mejor o peor sobre lo que
viene a continuación. Normalmente la
longitud del título viene determinada por
la revista y suele ser corta (por ejemplo,
100 caracteres). Algunas revistas hacen
incluso indicaciones de que se eviten cier-
tas formas, como títulos excesivamente
asertivos, o que incluyan nombres comer-
ciales, etc. En todo caso, conviene que el
título sea provocativo (no necesariamente
en las formas, auque sí en el fondo) para
que cree una cierta expectación. Cuidado:
si crea esa expectación el manuscrito de-
bería no defraudarla.
3. Convencer a un editor de que el
manuscrito es interesante
Normalmente no se suele tener acceso a
un editor para convencerlo de que debe
publicar nuestro manuscrito; y de que se-




